El Grupo B de la Copa Libertadores empieza a tomar forma, y tras la primera fecha hay dos equipos que han dejado en claro sus aspiraciones: River Plate y Barcelona SC.
Ambos conjuntos debutaron con victoria y ahora se verán las caras el próximo martes en Buenos Aires, en un enfrentamiento decisivo por el liderato del grupo. Más allá del buen nivel de sus planteles, el duelo promete ser intenso por lo que está en juego.
River, dirigido por Marcelo Gallardo, se impuso por 1-0 en su visita a Universitario de Lima, equipo que comanda el ex-DT de Barcelona, Fabián Bustos. Aunque los argentinos mostraron momentos de buen fútbol, también dejaron ver ciertos problemas para mantener el ritmo durante todo el partido, algo que Barcelona ya habrá estudiado.
El gol de Paulo Díaz fue suficiente para que River sumara los tres puntos, pero en los minutos finales su defensa mostró debilidades que Universitario no supo aprovechar. Segundo Alejandro Castillo y su cuerpo técnico ya tienen pistas sobre cómo hacerle daño al conjunto argentino.
Barcelona, por su parte, llega descansado tras suspender su compromiso ante Liga de Quito por LigaPro, y con el impulso anímico de haber vencido a Independiente del Valle en su debut copero. Ese triunfo dejó en evidencia que, con intensidad y enfoque, el equipo torero puede competirle a cualquiera.
La derrota ante IDV en el torneo local fue una lección para el cuadro de Castillo, que en la revancha jugó con determinación. Un gol temprano de Bryan Carabalí, tras gran pase de Octavio Rivero, marcó la diferencia. El equipo supo aguantar, defender con todo y asegurar el resultado.
Esa misma fortaleza podría ser clave en su visita al Monumental. Además, Barcelona cuenta con un arquero confiable: José David Contreras fue figura al evitar el empate de IDV con intervenciones clave.
El choque en Buenos Aires será una verdadera prueba para ambos. River, obligado a ganar como local, no contará con el aliento de su hinchada debido a una sanción, por lo que deberá depender de su funcionamiento en cancha y el desequilibrio de sus figuras.
Barcelona, en cambio, buscará ratificar que su triunfo inicial no fue casualidad, sino muestra de una evolución bajo el mando de Castillo. Su solidez atrás y la capacidad de manejar la presión serán claves. La velocidad de Janner Corozo y la experiencia de Rivero pueden ser determinantes ante una defensa de River que ha mostrado fisuras en los tramos finales.
Este martes, en el Monumental de Núñez, se enfrentarán dos equipos con estilos diferentes, pero con un mismo objetivo: tomar el control del Grupo B y dar un golpe de autoridad en la Copa Libertadores.